Carpeta 5 · Información socio cultural

Identidad viva de Necoclí

Saberes compilados a partir de la documentación local: cocina del Caribe y el río, relatos que atraviesan generaciones y memoria arqueológica de proyección nacional y mundial. Para ampliar el relato territorial, visite también Información histórica.

Sabor del territorio

Gastronomía de Necoclí

La gastronomía tradicional se apoya en productos agrícolas típicos: coco, arroz, plátano, maíz, yuca, ñame y frutas tropicales. El pescado es base de la alimentación junto al arroz con coco; según la temporada aparecen muelas de cangrejo, frijolito negro, fricache de pescado y dulces de coco, plátano y mango, entre otros.

Arepa de huevo

En Necoclí puede preguntar por las arepas de huevo de doña Claudina, que todas las mañanas ofrece su puesto de fritos junto a la conocida trilladora.

Ingredientes Harina para arepa, huevo, sal y aceite; cebolla opcional.

Bocachicos fritos

Es habitual filetear y salar este pescado para preparar la «viuda de pescado»: se sancocha plátano y sobre él se dispone el pescado para que termine de cocinarse al vapor.

Sancocho de pescado

Plato emblemático que encuentra sobre todo en la plaza de mercado del municipio.

Ingredientes Pescado sábalo, yuca, plátano, sal, tomate, cebolla, papa, ají, caldo de coco, sazonador; acompañar con aguacate.

Arroz de camarón

Ingredientes Arroz, camarones, ají, cebolla, tomate, sazonador, salsa negra, sal, cilantro.

Arroz de jaiba

Platos marinos preparados con lo que el mar ofrece en la costa necocliseña.

Cangrejo

Uno de los manjares más apetecidos. Se relata que en el pasado, en mayo, abundaban tanto que casi parecían plaga y había que apartarlos de las casas; hoy aún aparecen en esa época, pero no en la misma medida.

Arroz de cangrejo

Plato típico de la localidad.

Ingredientes Cangrejo, arroz, coco, cebolla, tomate, ají, sazonador, cilantro, sal.

Cangrejo guisado

Además del arroz, el cangrejo se disfruta guisado, acompañado de yuca o plátano al gusto.

Productos que se cultivan

En zona urbana y rural se cultivan, entre otros:

  • Aguacate
  • Carambolo
  • Coco
  • Yuca
  • Plátano
  • Ñame
  • Arroz
  • Mango

Relatos del pueblo

Mitos y leyendas

La Pata Sola

Se cuenta que en el municipio aparecía una mujer con una sola pata, en sentido contrario al habitual, con la que avanzaba con rapidez asombrosa. Los cazadores, caminantes, agricultores y leñadores le tenían miedo. Algunos aseguran que es bellísima, llama y atrae para enamorar, pero conduce hacia la oscuridad; luego se muestra horrible, con ojos de fuego, boca desproporcionada, dientes felinos y cabellera corta que oculta el rostro.

La defensa, según la tradición, es rodearse de animales domésticos; se dice que a ella no la superan los perros, «animales benditos».

El Mohán

En otras regiones lo llaman Poira. Es un ser monstruoso, cubierto de abundante pelaje, casi como una larga cabellera; manos grandes y uñas largas como de fiera. Los pescadores lo describen como travieso, andariego, aventurero, brujo y libertino: hace zozobrar embarcaciones, roba bogas, carnadas y anzuelos, enreda las redes, ahuyenta el pez y castiga a quien no oye misa y trabaja en día de precepto, llevándolos a cavernas en el fondo de los grandes ríos.

En Necoclí se decía que se llevaba a los niños groseros y que solo los padrinos podían rescatarlos.

Memoria profunda

Patrimonio arqueológico

Nuestro municipio posee un patrimonio arqueológico de enorme valor para la Nación y el mundo. Arqueólogos y antropólogos de la Universidad de Antioquia y la Universidad Nacional han estudiado y excavado en el territorio; entre otros, Graciliano Arcila, Gustavo Santos, Elda Otero de Santos, y recientemente Iván Espinosa Peláez y Diego Pérez Madrid. Sus trabajos ubican a Necoclí en el complejo cultural Urabá–Tierralta, asociado al estilo cerámico «Modelado inciso». La ocupación se remonta a al menos 1.000 años antes del contacto con los europeos.

El área de dispersión abarca ambas márgenes del Golfo de Urabá, el alto río Sinú, la Serranía de Abibe y la Serranía de San Jerónimo en la cuenca media del río San Jorge. Hay concheros, sitios de habitación, cementerios y araderos; los yacimientos más antiguos se concentran en el Alto Sinú, mientras en Urabá (Necoclí) las fechas apuntan a fines del siglo VIII de nuestra era.

Sitios representativos de la arqueología necocliseña: San Sebastián de Urabá, El Carlos, el Cerro del Águila, Caimán Nuevo, Pueblo Nuevo y Mulatos. El Estorbo y Buena Vista (Punta de Piedra, Turbo) ofrecen muestras muy representativas del mismo complejo.

Los sitios pueden funcionar como aulas vivas in situ para la enseñanza de la prehistoria local. La idea de un parque neco-arqueológico en San Sebastián, con museo al aire libre, y la concentración en la Casa de las Culturas del material excavado (mocasines, pesas de red, hachas de piedra, tejedoras, cerámicas, herraduras, balas de cañón, metates, etc.) facilitaría estudiar de forma integrada el patrimonio cultural, histórico y arqueológico.

Espinosa y Pérez precisaron el lugar del asentamiento de San Sebastián de Urabá (1509), recuperando cerámica europea, fragmentos de sables y espadas, puntas de ballesta y abundante plomo. El patrimonio lo constituyen tanto los sitios como los objetos.

Estructura funeraria prehispánica

Con base en El Estorbo y las excavaciones en el Cerro del Águila1 (Necoclí), se reconoce un modo de vida de tierras bajas, asentamientos a lo largo de quebradas y ríos, y economía basada en agricultura, pesca, caza y recolección de moluscos2.

El complejo cerámico se extendió por ambas márgenes del golfo y el alto Sinú, con sitios como Frasquillo y El Cabrero (Tierralta, Córdoba)3. En síntesis, la tradición Modelada incisa aparece en el Golfo, la hoya del Sinú, Panamá (Puerto Escocés) y la margen nororiental de la Ciénaga Grande (Momíl).

Entre 1993 y 1994, el rescate arqueológico de la interconexión Cerromatoso–Urabá identificó 13 yacimientos del complejo; se comprobó su extensión hacia el nororiente en la Serranía de San Jerónimo, con ocupación anterior a la segunda fase de la hoya del San Jorge (túmulos y cerámica Modelada pintada). Se obtuvo una fecha del siglo XV (550 ± 70 AP) en un yacimiento asociado, lo que apoya la persistencia del complejo hasta la época del contacto4.

Los grupos vinculados al Urabá–Tierralta ocuparon un vasto territorio desde mil años antes del contacto hasta la conquista. Aprovechaban planicies marinas (Golfo y zona de San Bernardo del Viento) y montañas (Alto Sinú, San Jerónimo, Abibe); cultivaban maíz y explotaban costas, ríos, quebradas y bosques. Las pesas de red sugieren pesca con atarraya u otras redes, tecnología aparentemente ausente en grupos vecinos contemporáneos de la segunda ocupación del San Jorge.

En la margen oriental del golfo, en Necoclí, abundan acumulaciones de conchas y caracoles usados como alimento y luego dispuestos en grandes basureros5. El patrón incluye aldeas extensas en llanuras aluviales y marinas (a veces más de dos kilómetros) y viviendas dispersas en zonas altas sobre ríos y quebradas.

La raicilla6

La recolección de raicilla y la explotación de madera fina impulsaron la colonización de Necoclí hasta mediados del siglo XX. En 1915, Efraín Cartagena compraba la raicilla entre veinte y cuarenta centavos el kilo, la empacaba en costales y la vendía en Cartagena y Barranquilla; allí la comercializaba la compañía Bolpe para enviarla a Alemania en la fabricación de medicamentos contra el paludismo.

Riqueza antropológica

El componente histórico fortalece el turismo en Urabá y en Necoclí en particular: aquí tuvo lugar el primer desembarco español en tierra firme continental y se fundaron San Sebastián de Urabá y San Sebastián de Buenavista. Hay vestigios de sociedades agroalfareras asociables, por fechas y contacto, a grupos como Cuevas y Urabaes citados en crónicas de la Conquista. Las zonas arqueológicas se distribuyen en corregimientos y veredas. En 2009 la Administración Municipal conmemoró la fundación del primer poblado continental americano en el territorio: San Sebastián de Urabá.

Referencias

  1. 1. Otero, H.; Mejía, D. y Ramírez, H. El Complejo Cultural de Urabá en el sitio del Cerro del Águila. Monografía de Grado. Departamento de Antropología, Facultad de Ciencias Sociales y Humanas, Universidad de Antioquia. Sin publicar, Medellín, 1990.
  2. 2. Santos, G. Op. cit.
  3. 3. Reichel-Dolmatoff, G. y A. Dussan, 1958. Op. cit. «Reconocimiento Arqueológico de la hoya del río Sinú». En: Revista Colombiana de Antropología. Bogotá, 1958; Botiva, Álvaro. El Alto Sinú, 17 sitios de asentamiento ribereño. Proyecto Hidroeléctrico del Alto Sinú. ICAN – CORELCA. Sin publicar, Bogotá, 1991.
  4. 4. Espinosa, Iván D. y E. Nieto. 1998. Op. cit.
  5. 5. Santos, Gustavo. Op. cit.
  6. 6. Texto tomado de: Estudio de Localidad. Necoclí – Antioquia. INER – U. de A. Lucelly Villegas. Medellín, s. f.